Objetos escultóricos
Jarrón de vidrio Akari
Una silueta esbelta. Un borde ondulado. Una ola de vidrio verde.

Un jarrón con movimiento propio
Akari se eleva desde una base estrecha hasta un borde amplio y ondulado. La parte superior se curva hacia arriba en uno de los lados, dando una sensación de movimiento a su silueta. El vidrio verde translúcido permite apreciar los cambios de intensidad del color en el cuerpo y en el borde.
Lo elegiríamos como pieza decorativa por sí sola. Su cuerpo alto y su borde ancho tienen suficiente interés para disfrutarlo sin añadir nada, dejando espacio libre alrededor. Aporta color a la estancia sin necesidad de recurrir a estampados o a una composición recargada.
Cómo lo combinaríamos
Nuestra primera opción sería un aparador o una consola amplia, junto a una pared lisa y clara. La piedra de tonos suaves destacaría el verde; la madera cálida crearía una combinación más acogedora. Elegiríamos objetos bajos para acompañarlo, dejando el protagonismo al borde ondulado.
Nos gusta la idea de combinar el verde de Akari con los tonos ámbar de la lámpara de sobremesa Koda, situando cada pieza en una zona distinta de la estancia. Un sofá de color crema y algunos detalles de metal oscuro ayudarían a unir el conjunto.
Para una composición más arquitectónica, lo imaginaríamos sobre el aparador Kaleh. El contorno curvo del jarrón contrastaría con el frente estriado. Dejaríamos el resto de la superficie bastante despejada para apreciar los distintos materiales.
Deja espacio a su forma
Akari mide 42 cm de ancho, 37 cm de fondo y 54 cm de alto. El borde sobresale bastante del cuerpo esbelto, así que mide toda la zona donde quieras colocarlo. Pesa 5,5 kg y necesita una superficie estable con espacio suficiente alrededor.
Los detalles
- Medidas: Ancho 42 × fondo 37 × alto 54 cm
- Material: Vidrio
- Color y acabado: Verde translúcido
- Peso: 5,5 kg
- Diámetro de la boca: 6 cm
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